-Hola.
-Hola.
-¿Qué tal?
-Bien, ¿y tú?
-Bien.
-¿Qué haces?
-¿Qué?
-¿Qué estás haciendo?
- Que... ¿Qué estoy haciendo? Qué estoy haciendo... Pues viviendo. O sobreviviendo. Hoy en día parece lo mismo. Porque descubrí que solo soy una pieza de los juegos de la vida. Nos utiliza, nos hace sufrir y el premio es la felicidad. Felicidad completa... Cada vez parece más difícil llegar a ella. Prácticamente imposible. Las personas van y vienen. Puedes conocer a personas increíbles pero la vida es tan cruel que nunca te dejará quedarte con ellas. Entonces un día te pararás y te darás cuenta de que estás solo. Puede que con un motón de gente alrededor pero solo. Y todas aquellas personas que en ese momento te dicen ''te quiero'' también se irán. También te dejarán solo. También tendrás esa sensación de estar en medio de ninguna parte. De querer desaparecer. De no querer pensar en nadie ni en nada. Pero no puedes. Ni ahora ni nunca podrás. Es parte del juego. Es parte de la vida. A lo mejor parece cruel, pero tampoco conocerás la felicidad. Simplemente porque no existe. Porque el objetivo real de esta vida también es sufrir. Parece que nadie se ha dado cuenta de que cada vez que somos ''felices'' dura unas horas. Pero las horas pasan. Las tristezas se acumulan. Y las personas se marchan dejando huella. Dejando una pequeña sonrisa en un rostro lleno de lágrimas. Porque no volverán. Nunca. Pero aparte de todo esto. Aparte de estar viviendo, estoy aprendiendo. Aprendiendo a ser feliz sin razón. Aprendiendo a sonreír por las pequeñas cosas. Aprendiendo a vivir sin personas. No puedo decir que no me rendiré. Porque ya me rendí. Acepté las cosas. Las asumí. Me tragué las lágrimas y sonreí. Y seguí. Viviendo y sobreviviendo. Siendo feliz. Eternamente.. Feliz...
No hay comentarios:
Publicar un comentario